Pilates, Yogilates, Danza
Pilates
El método Pilates fue creado por el fisioterapeuta alemán Joseph Pilates, quien ideó una serie de ejercicios lentos y controlados para rehabilitar a soldados lesionados. Se combinan fuerza, resistencia y flexibilidad además de control mental.
El entrenamiento de esta técnica requiere una concentración que ayuda a tomar conciencia del propio cuerpo, de su funcionamiento y debilidades para aumentar el control y el cuidado físico. Son también indispensables los ejercicios de respiración, pues con ellos se equilibra el esfuerzo y la relajación, pero en el fondo esconde una educación corporal que no sólo persigue trabajar los músculos superficiales, sino que aspira a alcanzar la musculatura profunda. Los movimientos son lentos y suaves; precisan una concentración similar a la del yoga, lo que sirve también para liberar tensiones y problemas.
Otra característica del método pilates es su utilidad para corregir malas posturas. Gran parte de su función consiste en lograr una correcta alineación del cuerpo, fortaleciendo músculos abdominales, los oblicuos, la base de la espalda y los glúteos; esto es, los puntos fundamentales de apoyo de las personas. Quienes lo practican ganan movilidad y flexibilidad y aumentan la calidad del sueño, pues este método relaja cuerpo y mente.
Yogilates

Danza del vientre
La danza del vientre es un bello arte de origen sagrado que tiene como finalidad experimentar y transmitir la belleza y la espiritualidad femeninas.
A través de los movimientos suaves y fluidos típicos de esta danza, coordinamos las distintas partes del cuerpo, aprendemos a conocerlo y respetarlo, encontramos su misterio y descubrimos su belleza innata.
A nivel físico tonificamos y vigorizamos los músculos y articulaciones de todo el cuerpo, mejorando su salud y su aspecto. A nivel cognitivo desarrollamos el sentido del ritmo, del movimiento, la escucha y la coordinación. A través de la conciencia corporal, se corrigen vicios posturales, beneficiamos la columna vertebral, de modo que nuestro caminar y nuestra presencia se vuelven más fluidos y armoniosos.
Navegando en la energía femenina encontramos sus tesoros: un pasaje de amor, dulzura, sensualidad, calidez, calma y espontaneidad. Nos dejamos llevar por los ritmos orientales y las bellas y sugerentes melodías.
