Dieta licuada

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Esta técnica requiere dedicar un día a la semana a una dieta enteramente líquida. Al licuar todos tus alimentos, garantizas que tus comidas sean de una consistencia más ligera y el tracto digestivo las procese con más facilidad. Esto fortalece la digestión y, al mismo tiempo, elimina el ama del organismo. Prueba esta dieta licuada una vez a la semana durante un mes o dos; luego decidirás si quieres continuar con ella. Si te sientes cómodo y notas beneficios obvios, puedes utilizar la dieta licuada todas las semanas durante un período indefinido o reducirla a una sola vez al mes. Probablemente es más fácil seguir esta rutina los días en que no tienes muchas responsabilidades: durante el fin de semana, por ejemplo.

Recuerda que esto no es un ayuno. Puedes incluir lo que quieras en tu dieta, mientras lo licúes. Para licuar una comida basta con ponerla en la licuadora y agregar agua caliente. Durante ese día puedes tomar líquidos o alimentos licuados con la frecuencia que desees. Las sopas, los tés de hierbas, los zumos de fruta fresca o jugos de hortalizas y los cereales licuados con agua se adaptan muy bien a esta rutina; en cambio, las carnes rojas, de pescado o de ave son mucho menos aptas. Procede de acuerdo con tu apetito. Algunas personas se sienten fuertes y llenas de energías, aunque pasen el día tomando sólo zumos de fruta fresca. Otros, que necesitan dietas más sustanciosas, pueden licuar cereales y verduras a fin de sentirse más a gusto. Déjate guiar siempre por lo que te resulte cómodo. Si utilizas correctamente la dieta licuada, deberías sentirte ligero y lleno de energía durante todo el día.

La segunda recomendación para eliminar ama del organismo es una técnica de purificación ayurvédica muy sencilla. Parece muy simple, pero descubrirás que tiene una poderosa influencia para purificar y fortalecer el tracto gastrointestinal. Basta con beber a sorbitos agua caliente con frecuencia durante el día. Como he mencionado anteriormente, ama es pegajoso y graso por naturaleza. El agua caliente puede disolver ama del organismo, tal como disuelve la grasa de los platos sucios, y logra esto gradual y cómodamente. Sin embargo, hay una rutina específica a seguir a fin de aprovechar esta técnica al máximo. En primer lugar, el agua debe estar muy caliente; lo ideal es que debas soplarla para poder tomar un sorbo. Pero, si te cuesta beber agua tan caliente, ajusta la temperatura como sea necesario.

Segundo: la cantidad de agua que bebas no es tan importante como la frecuencia con que lo hagas. Para obtener los mejores resultados es preciso bebería cada treinta minutos. Si esto te parece demasiado, toma al menos uno o dos sorbos de hora en hora. Durante el día puedes tomar también otros líquidos: té de hierbas, por ejemplo, pero sin eliminar nunca el agua caliente. Y recuerda hacerlo tan a menudo como la comodidad te lo permita; decididamente no bastan tres o cuatro veces por día. La manera más fácil de hacer esto es comprar un recipiente térmico de buena calidad, llenarlo por la mañana con agua hirviente y utilizarlo durante todo el día. En un breve tiempo comenzarás a apreciar el efecto sedante y equilibrante de esta técnica. Una vez que se adquiere la costumbre, la mayoría llega a desear beber esa agua con frecuencia.

Durante las primeras semanas es posible que orines con más frecuencia; además, la cantidad de orina aumentará incluso más que la ingestión de líquido. Esto se debe a que tu cuerpo está comenzando a eliminar ama y otras impurezas. Es señal de que algo benéfico está sucediendo en tu organismo. Gradualmente la frecuencia de las micciones debería volver a lo normal, pero el ama continuará disolviéndose en el organismo.
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