El agni

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Puesto que el Ayurveda considera la buena digestión como una de las columnas de la salud perfecta, se entiende que la mala digestión es un factor importante en la producción de enfermedades. De hecho, la medicina ayurvédica afirma que nada es más importante para la salud general que la calidad de la digestión. Cada célula de tu cuerpo ha sido creada a partir de los alimentos que has ingerido. Si la comida ha sido bien utilizada, las células estarán bien construidas. Pero si el alimento ha sido mal utilizado, el proceso de la enfermedad ya se ha iniciado. Los sabios ayurvédicos gustan decir que, si pudieras digerirlo adecuadamente, hasta el veneno te haría bien, mientras que, con una mala digestión, una persona puede morir bebiendo néctar.

Ya que el Ayurveda describe el proceso de la digestión como un proceso de calentamiento, uno de los principios más importantes de la medicina ayurvédica se llama agni, que se traduce como “fuego digestivo”. Agni es nada menos que un poder divino existente dentro de ti, que gobierna la salud de tu fisiología. Cuando este fuego interno es adecuadamente alimentado y se lo mantiene ardiendo a su debida intensidad, todos los sistemas del cuerpo prosperarán. El sistema GI digerirá la comida con eficiencia y distribuirá todos los nutrientes necesarios a cada célula, al tiempo que quemará los productos de desecho sin dejar depósitos de toxinas. Todo tu cuerpo estará armonizado. Pero el descuido de la llama digestiva se puede expresar de diversas maneras, desde el aliento desagradable y el mal olor corporal hasta un sistema inmunológico debilitado y la vulnerabilidad a las infecciones.

El Ayurveda reconoce cuatro condiciones distintas de agni:

1- Demasiado alta.

2- Demasiado baja.

3- Demasiado variable.

4- En perfecto equilibrio.

En gran medida, estas condiciones se relacionan con los doshas específicos.

Los tipos Pitta, por ejemplo, tienden a experimentar un apetito excesivo como resultado de una llama digest iva que arde demasiado.

Kapha, el dosha del agua, puede padecer un agni bajo, lo cual resulta en bajos niveles de energía y una tendencia a acumular peso, aun cuando no se excedan en la ingestión de comida.

Los tipos Vata, para quienes el cambio es caracte rístico en todos los aspectos de la vida, tienden a padecer los extremos del hambre y la falta de apetito que resultan de una llama digestiva excesivamente variable.

En general, agni se puede fortalecer e incrementar mediante casi todas las formas de ejercicio y hasta respirando profundamente durante varios minutos. Agni disminuye con los largos períodos de sueño, la falta de actividad física y el consumo de grandes porciones de alimentos pesados, aceitosos o dulces.

Cuando tienes hambre, la sensación de ardor que experimentas en el vientre se produce porque el agni está ardiendo con más fuerza. Este ardor debería ser entendido como señal de que el cuerpo está listo para aceptar y procesar comida. Si comes sólo en esos momentos, digerirás correctamente. Muchos problemas fisiológicos se originan por comer en momentos en que los fuegos digestivos no están pidiendo combustible. En consecuencia, el alimento se convierte en grasa y toxinas antes que en energía. Esta es la base de gran parte del sobrepeso tan común en Occidente.

Agni es de naturaleza acida, fragmenta el alimento y estimula la digestión. Agni está sutilmente relacionado con el movimient o de vata, pues el aire del cuerpo enciende el fuego. Agni está presente en cada tejido y célula. Es necesario para mantener la nutrición de los tejidos y el mecanismo inmunológico. El Agni que está en el estómago y los intestinos destruye los microorganismos, las bacterias y las toxinas. De esta manera protege la flora de estos órganos.

La longevidad depende de Agni; t ambién la inteligencia, el entendimiento, la percepción y la comprensión. Agni mantiene el color de la piel, el sistema enzimático y el metabolismo. Mientras el Agni funcione debidamente, los procesos de digestión, absorción y asimilación operarán bien.

Cuando Agni no funciona correctamente debido al desequilibrio de la tridosha, el metabolismo se afecta de manera drástica. La resistencia y el sistema inmunológico del cuerpo se deterioran. Los fragmentos alimenticios no se digieren ni se absorben, sino que se acumulan en el intestino grueso, convirtiéndose en una sustancia heterogénea maloliente y pegajosa. Este material llamado Ama, bloquea los intestinos y otros canales como los vasos capilares, las venas y las arterias. Eventualmente, sufre muchos cambios químicos que crean toxinas. La sangre absorbe estas toxinas, que entran a la circulación general. Poco a poco se acumulan en los lugares débiles del cuerpo donde crean contracciones, obstáculos, estancamientos y debilidad de los órganos, a la vez que reducen el mecanismo inmunológico de los tejidos correspondiente. Finalmente, la enfermedad se manifiesta en los órganos afectados de diversas formas: artritis, diabetes, enfermedades del corazón, etc.

Cuando todos los sistemas del cuerpo funcionan de manera normal y saludable, el tracto digestivo produce como resultado último una sustancia conocida como ojas. El Ayurveda describe como “ojas” un elemento bioquímico localizado en el punto de encuentro entre la conciencia y la fisiología, como un puente que conectara la inteligencia y la materia. Ojas sirve para integrar toda la fisiología en el punto de conjunción mente-cuerpo.

El Ayurveda enseña que, cuando el cuerpo produce enérgicamente ojas, experimentamos una sensación de liviandad general, energía excelente , fuerte apetito, digestión equilibrada y cómoda, eliminación regular, fuerte inmunidad, estupenda fortaleza física y gran resistencia. Pero tal vez la señal más importante de la presencia de ojas es una sensación de bienestar emoción al y felicidad. Según el Ayurveda, ojas es, literalmente, el equivalente bioquímico de la bienaventuranza. Esto tiene consecuencias de importancia enorme. Al incrementar la presencia de ojas en el cuerpo puedes reconstruirte en la manifestación física de la fuerza y la buena salud.

Existe otra sustancia descrita en el Ayurveda que es, en todo sentido, lo opuesto a ojas. Este elemento químico, ama, es de naturaleza pegajosa y tiene una marcada tendencia a obstruir los canales por los que normalmente fluye ojas.

Ama puede ser resultado de hábitos dietéticos inadecuados, un estilo de vida autodestructivo, desequilibrios en la digestión o muchos otros factores. La diferencia más obvia entre ojas y ama es que ojas te hace sentir bien, mientras que ama te hace sentir mal; de hecho, ama es el precursor de casi todas las enfermedades. Por añadidura, hay algunas señales específicas de la presencia de ama en el cuerpo: una sensación de pesadez, debilidad o letargo, una mayor susceptibilidad a las enfermedades infecciosas, problemas con la digestión y la eliminación, fatiga y fluctuaciones en el apetito, en los niveles de energía y en la estabilidad emocional.

Cuando ama se acumula, la digestión se perturba y, a su vez, produce más ama, es muy probable que hayas sufrido también otros síntomas relacionados con ama, tales como fatiga o resfriados frecuentes. También hay una señal de ama que es muy visible; puedes haberla notado sin reconocer su importancia. Se trata de ese recubrimiento blanco de la lengua, que aparece con más frecuencia por la mañana. Ese recubrimiento es, bastante literalmente, ama; cuando se lo ve en la lengua está presente también en todos los canales digestivos del cuerpo. Y recuerda que el Ayurveda reconoce a estos canales, no sólo como conductos para la sangre, la linfa y los nutrientes derivados de la comida, sino para el mismo flujo de la energía vital, el Prana.

La eliminación de ama de tu fisiología es un primer paso importante para resolver los problemas intestinales. Existen dos estrategias básicas para lograrlo: primero, puedes fortalecer la digestión en general, lo cual retardará naturalmente una mayor formación de ama; segundo, puedes comenzar a aplicar algunos procedimientos de purificación suave, a fin de eliminar el ama que ya pueda haberse acumulado en tu cuerpo.

Veamos algunas técnicas ayurvédicas para fortalecer la digestión. Al movilizar la propia inteligencia interior del cuerpo, estas técnicas sencillas pueden hacer de la digestión un proceso cómodo y eficiente, que fomente ojas y retarde ama. Algunos de estos procedimientos requerirán de cambios en tus hábitos actuales, pero creo que los beneficios te resultarán inmediatamente visibles.
Come en una atmósfera tranquila y silenciosa
Pocas cosas contribuyen tanto a la irritabilidad intestinal como la costumbre de comer de prisa o mientras se trabaja y la de reñir durante las comidas. Es muy importante que comas en un momento del día tranquilo y agradable, en que puedas librarte de las distracciones. Esto es posible casi siempre, aun cuando estés muy ocupado y dispongas apenas de veinte o treinta minutos para comer.

A la hora de comer debes dejar todo a un lado, a fin de que tu cuerpo pueda concentrarse sólo en comer y digerir. Si dedicas tu atención exclusivamente a la comida que tienes frente a ti, puedes saborear todos los aromas y extraer debidamente la inteligencia de la comida.
Dedica algunos minutos a descansar en silencio después de la comida
Al relajarte una vez terminada la comida, antes de volver a otra actividad, permites que el proceso digestivo se inicie sin esfuerzo. Pero tal vez tienes la costumbre de salir corriendo con el último bocado en la boca… o, peor aún, de llevarte parte de la comida para ingerirla a la carrera. Decídete a actuar con más calma y sensatez en cuanto a tus hábitos alimenticios.

No es necesario ni deseable dormir durante ese período, pero pasar cinco o diez minutos tendido de espalda o sobre el costado izquierdo permite que el proceso digestivo se inicie más cómoda y naturalmente.

A muchas personas les resulta útil descansar algunos minutos antes de comer. Prueba a sentarte durante cinco minutos, solo y tranquilo, antes de iniciar la comida; haz otro tanto al terminar de comer, antes de volver al trabajo o a otras actividades.

Descubrirás que esta pequeña inversión de tiempo puede brindar grandes beneficios a la digestión y a la salud en general.
Siéntate siempre para comer
Sentarse relaja el tracto digestivo, ayuda a centrar la conciencia en el proceso de comer y realza el disfrute de la comida. Aunque se trate sólo de unas p ocas uvas o pasas, tómate el tiempo necesario para sentarte a la mesa.
No comas cuando estés nervioso
Si estás nervioso a la hora de comer, espera algunos minutos o más, hasta que te sientas más sereno.

En su libro Gastrointestinal Health el doctor Steven Peiken hace referencia a ciertas demostraciones notablemente gráficas de la relación entre el estrés y la digestión satisfactoria. Durante el siglo XIX, un cirujano del ejército pudo estudiar a un paciente que, como resultado de una herida de bala, tenía u n pasaje permanentemente abierto entre el interior del estómago y el exterior del cuerpo. En el curso de una observación prolongada, resultó obvio que el estado emocional del paciente provocaba variaciones en el revestimiento que protege la pared intestina l, la “mucosa”. Cuando el paciente estaba emocionalmente alterado, también se producía un incremento en la producción de ácido y se retardaban las contracciones normales del estómago, de modo tal que las secreciones ricas en ácidos permanecían en el estómago más tiempo que el acostumbrado. Esto resultaba en una irritación severa.

El estómago, por ser un órgano kapha, es fundamental para la estructura y la estabilidad del cuerpo en un sentido físico; también está estrechamente ligado con el equilibrio emocional. El Ayurveda suele referirse al estómago como “la madre” de todo el cuerpo.
Evita comer en exceso, el matra
Dice el Ayurveda que deberíamos comer alrededor de las tres cuartas partes de nuestra capacidad real. Cuando se come más de eso no queda sitio suficiente para que el estómago funcione como es debido, con lo cual se produce ama.

Tres cuartos de la capacidad es, realmente, el punto de máxima comodidad en la ingestión, el que brinda la sensación de estar satisfecho sin la molestia de haber comido demasiado. Dar por terminada la comida a esa altura puede requerir algo de práctica, sobre todo si estás habituado a comer en exceso, pero en poco tiempo te sentirás mucho más cómodo si concluyes antes de sentirte colmado.

El matra, es la medida de todas las cosas, lo que el cuerpo puede asimilar. Depende del sexo, la edad, la etnia de origen, etc. Se considera sano llenar 1/3 del estómago de alimentos sólido, 1/3 de alimentos líquido y un tercio de aire. Cada tercio del estómago equivale a un puño (cada uno el suyo). Pudiendo comer hasta seis veces al día.

El matra también varía según el alimento:

Las verduras frescas y ligeras, como la lechuga, es muy grande, se puede comer cuanto se quiera, así como el de los tomates.

Cuanto más pesado* es el alimento menor es el matra que se puede consumir.

El queso, a más curado menor es su matra ya que con el tiempo en el proceso de curación, va reduciendo su tamaño.

Hay que tener en cuenta también el tamaño del animal que se está consumiendo, a mayor tamaño, menor matra (quesos, leches, huevos, etc) ya que su cadena molecular es más

El matra de la cecina sería un dedal.

El matra de la tortilla, un pinchito.

Alimentos ligeros y pesados

Alimentos ligeros; frutas y verduras (excepto frutas untosas, contienen aceite).

Alimentos pesados; legumbres, harinas, carnes, aquellos alimentos que han sido refrigerados y cocinados.

Cantidad a consumir

1- Actividad media: ligeros 2/3 pesados 1/3.

2- Actividad cero: ligeros 3/3.

3- Actividad dura: ligeros 1/3 pesados 2/3.

Los alimentos traen consigo la esencia que se necesita para digerirlos, si pasa mucho tiempo desde su recolección pierden por completo su Prana y su Tejas y es uno mismo quien tiene que aportar estas esencias en el proceso digestivo.

En el caso del la carne, si solo se consume una parte del animal, como un filete, el Prana no está completa (para ello hay que comer el animal entero). Debido al tamaño desmesurado de los animales que consumimos hace que su digestión sea extremadamente dificil.

El proceso que sigue la carne comprada en un supermercado hace que su Prana se consuma por completo. En caso de la fruta, se vuelve pesada cuando pasa mucho tiempo desde su recolección hasta su consumición, y cuando son sometidas a procesos químicos y maduración artificial.

Mientras más gruesa es la cáscara o piel de un alimento, más tiempo conserva el Prana y su cualidad ligera, cuanto más fina es la piel antes pierde su Prana y ligereza.

Melón grueso 1 mes (aprox.)

Fresa varias horas.

Fruta verde Nada.

Alimento envasado Nada.

Nueces en su cáscara 7 a 8 meses.

Evita las comidas frías y las bebidas heladas
Las comidas frías y las bebidas heladas tienden a congelar los fuegos digestivos y, por lo tanto, favorecen la producción de ama. En términos ayurvédicos, este problema se puede describir como desequilibrio Vata, puesto que Vata es frío y seco por naturaleza. Para remediarlo, deberías preferir las comidas y las bebidas bien cocinadas, calientes y calmantes.

A muchas personas les cuesta prescindir de las bebidas heladas, que pueden ser un hábito de toda la vida, en especial cuando hace calor. Pero en el curso de unas pocas semanas la mayoría deja de extrañarlas y se siente mejor sin ellas. Existe un té d e hierbas ayurvédicas, llamado té Vata, que es el sustituto ideal para las bebidas frías que has estado tomando. No sólo es caliente y calmante por naturaleza, sino que está específicamente formulado para ayudar a apaciguar a Vata.
No hables mientras masticas
Mientras masticas y tragas, debes permitir que tus sentidos vayan hacia adentro para disfrutar del sabor, la vista y el olor de la comida. No hablar mientras tienes la comida en la boca te ayuda a lograrlo. Eso no te impide conversar durante la cena, por supuesto, pero deberían ser conversaciones tranquilas y ligeras. La comida no es buena ocasión para tratar temas emocionalmente sensibles. Por ese mismo motivo se deberían evitar los almuerzos de negocios.
Come a un ritmo moderado
Al tomarte tiempo para masticar a fondo, disfrutarás más de la comida y facilitarás el proceso de la digestión. Si eres de los que comen de prisa, te recomiendo una técnica sencilla que, con el tiempo, puede ayudarte a regular la velocidad de ingestión.

Una vez que hayas llevado un trozo de comida a la boca, deja los cubiertos y no vuelvas a tomarlos hasta que hayas tragado. Después de practicar esto durante una o dos semanas, descubrirás que tu ritmo para comer se ha moderado por sí solo.
No comas mientras no hayas digerido la comida precedente
Comer bocadillos a cada rato produce ama. Supón que, mientra s preparas una sopa de garbanzos, agregas una nueva porción de garbanzos cada treinta minutos. ¡La sopa jamás se cocinará del todo! Cuando te pasas el tiempo comiendo bocadillos, tu tracto digestivo nunca puede procesar correctamente lo que hayas ingerido.

¿Cuánto tiempo deberías esperar entre una comida y otra? En la mayoría de los casos, la digestión completa suele necesitar de tres a seis horas. Si tienes necesidad de comer algo durante ese tiempo, escoge algo ligero, como una fruta o una bebida caliente.
Escoge con preferencia alimentos recién cocinados
Como los alimentos frescos tienen el mayor valor de inteligencia, facilitan la producción de ojas. Inversamente las sobras son más difíciles de digerir y tienden a producir ama.

Aunque muchas personas creen que los alimentos crudos son una buena fuente de fibras dietéticas, el Ayurveda señala que son más difíciles de digerir y tienen más probabilidades de irritar el colon. Si bien es conveniente incluir en la dieta cierta cantidad de alimentos crudos (una ensalada, por ejemplo), en general las comidas cocidas son más fáciles de digerir.
Lista de verificación de técnicas de inteligencia corporal
Comienza por utilizar esta lista de verificación cada vez que comas, sea una comida completa o una merienda. Es o te ayudará a seguir tus progresos en la aplicación de las técnicas. Si algunas te parecen muy difíciles, prueba primero las más sencilla s y agrega una técnica nueva semana a semana, hasta que las hayas incorporado todas. Para la primera comida del día, usa los círculos numerados con un 1 para tildar las técnicas utilizadas. Si no utilizaste ninguna, deja el espacio en blanco. Hay espacios suficientes para registrar cuatro comidas o meriendas diarias.
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